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SEGUNDA GUERRA MUNDIAL BBC Mundo

martes, 7 de julio de 2026

 

Pacto Ribbentrop-Molotov, el tratado entre nazis y soviéticos que "condenó a media Europa a décadas de miseria" ,,, 7.7.26

Joachim von Ribbentrop (izq.), Stalin y Viacheslav Molotov (der.)

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, Joachim von Ribbentrop (izq.), Stalin y Viacheslav Mólotov (primero a la der.) durante la firma del acuerdo el 23 de agosto de 1939.
    • Autor, Lioman Lima - @liomanlima
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 6 min

En la noche del 23 de agosto de 1939, Alemania y la Unión Soviética echaron a suertes el destino de Europa.

Joachim von Ribbentrop, el ministro de Exteriores de Hitler, había llegado a Moscú ese mismo día a bordo de un Cóndor trimotor.

Un ayudante del gobierno soviético lo recogió en el aeropuerto y lo llevó al interior de las murallas del Kremlin.s

Luego de saludar cordialmente a Stalin, se dirigió a una de las oficinas encortinadas del tiempo de los zares, donde lo esperaba su par soviético, Viacheslav Molotov.

Antes de posar para una foto que pasó a la historia, firmaron un "tratado de no agresión" en el que, a la luz pública, se comprometían a consultas mutuas, estrechar vínculos económicos y ofrecerse ayuda y tratos preferenciales.

Y, en secreto, a invadir y a repartirse gran parte de Europa oriental.

Nadie entendió aquella noche que marcó la historia del mundo. Berlín y Moscú eran por entonces enemigos jurados y muchos se preguntaban cómo pudieron llegar a tal acuerdo: cómo las banderas nazis pudieron ondear ese día en bienvenida a Ribbentrop sobre el cielo comunista de Moscú.

invasión a Polonia

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, Alemania invadió Polonia el 1 de septiembre de 1939 y la URSS dos semanas más tarde.

Ocho días después, los fuerzas relámpago de la Wehrmacht cruzaron las débiles fronteras de Polonia y, dos semanas más tarde, se sumaron los tanques del Ejército Rojo por el flanco del oriente.

  • Fue entonces cuando muchos vieron aquella reunión de agosto como un preludio de la tragedia sin nombre que comenzaba a sobrevolar Europa: la II Guerra Mundial.

Faltaban aún 50 años para que el Kremlin reconociera los entresijos de un pacto que llenaría de vergüenza la memoria histórica de Rusia.

Una cadena de manos

El 23 de agosto de 1989, medio siglo después de que Herr von Ribbentrop y el camarada Mólotov se reunieran en Moscú, una cadena humana cruzó tres "repúblicas socialistas" para reclamar cambios.

Estonia, Lituania y Letonia se unieron mano a mano por casi 700 kilómetros en lo que muchos vieron como el principio del fin de la Unión Soviética. Los manifestantes que protestan desde hace semanas en Hong Kong, por ejemplo, imitaron esta forma de protesta el viernes.

Como parte de las políticas de la glásnot -o transparencia- que había promovido Mijaíl Gorbachov, el Kremlin confirmó por primera vez que el "tratado de no agresión" incluía una cláusula secreta en la que Moscú y Berlín se repartían los países bálticos, Rumanía y Polonia.

Cadena Báltica , 23 Agosto de 1989

Fuente de la imagen, TASS

Pie de foto, La llamada Cadena Báltica se formó desde la capital de Estonia hasta Lituania.

Según la grabación de las conversaciones que se conservaron, aquel encuentro de 1939 duró unas tres horas.

Durante todo el tiempo, Ribbentrop se mostró asertivo hacia las demandas de Stalin.

Casi la mitad de Polonia, Finlandia, Estonia, Letonia, la región de Besarabia (que incluía Moldavia y parte de Ucrania) entrarían en la "esfera de influencia" soviética. También una parte de Lituania, que la URSS posteriormente intercambió por un pedazo de Polonia.

Después de firmar los documentos, se celebró un banquete que duró hasta las 5:00 de la madrugada.

Vyacheslav Molotov firma el acuerdo

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Pie de foto, Tras la firma del tratado, Stalin invitó a Ribbentrop a un banquete en el que brindó por la salud de Hitler.

Stalin propuso el primer brindis por la salud de Hitler.

"Sé cómo los alemanes aman a su Führer", cuentan los historiadores que dijo en ese momento.

Los alemanes exclamaron: "¡Heil!" y Ribbentrop, inmediatamente, ofreció un trago por la salud de Stalin.

Luego brindaron por todos los presentes, por el pacto, por la amistad eterna y por el pueblo alemán, aunque por algún motivo, las copas no chocaron por el pueblo soviético.

Ante la insistencia de Stalin, la referencia a la "amistad" entre los dos países se eliminó del preámbulo del tratado de no agresión, aunque el término se recuperó a finales de septiembre cuando Ribbentrop volvió a Moscú y firmaron un nuevo "Tratado de Amistad y Frontera".

Ahora, 80 años después, los originales de esos documentos se pueden contemplar en una exposición en Moscú.

El descubrimiento

Las cláusulas secretas del tratado fueron durante un par de años uno de los secretos mejor guardados, pese a las crecientes hostilidades entre soviéticos y alemanes.

Por algún motivo, los documentos que daban pruebas de su firma sobrevivieron a la quema de documentos nazis que sucedió a la toma de Berlín.

Y así, cuando los soldados británicos tomaron el edificio oscuro del Tercer Reich en 1945, encontraron papeles alusivos al tratado entre Stalin y Hitler.

documento
Pie de foto, El tratado contaba con una cláusula secreta en la que la URSS y Alemania se repartían Europa Oriental.

Sin embargo, la Unión Soviética negó por medio siglo su existencia: alegaron que las tropas aliadas habían falsificado los documentos para desprestigiar el rol del Ejército Rojo en la Segunda Guerra.

Pero desde que Gorbachov desclasificó los originales tras la masiva protesta de 1989 en los países del Báltico, el tratado pasó a ser una mancha en la conciencia histórica de Rusia.

Hasta que llegó al poder Vladimir Putin en 1999.

Desde entonces, el gobierno ruso ha tratado de justificar la actuación de Stalin al firmar el acuerdo asegurando que se debió a una necesidad de proteger a Rusia.

De hecho, ya en 2005, Putin comparó al Ribbentrop-Molotov con el acuerdo de Múnich (el pacto entre Alemania, Italia, Francia y Reino Unido con el objeto de poner fin al conflicto germano-checoslovaco) y acusó a los países bálticos de atacar a Rusia "para cubrir la vergüenza del colaboracionismo".

Según el servicio ruso de la BBC, desde entonces es frecuente encontrar en Rusia nuevos libros de historia que defienden el tratado como una "decisión estratégica y oportuna".

Hace un par de años, el Ministerio de Cultura ruso calificó el tratado como "un gran logro de la diplomacia soviética" y este año, con motivo del 80 aniversario, la cancillería lanzó una campaña que busca mostrar lo que, en su criterio, es "la verdad sobre la II Guerra Mundial".

estatua

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Pie de foto, Desde la llegada al poder de Putin, el Kremlin ha tratado de rescatar el papel de la URSS en la II Guerra Mundial.

Como parte de las celebraciones, el original del acuerdo se exhibe estos días en el Archivo Estatal Ruso.

En la apertura de la exposición el mes pasado, el ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, aseveró que la URSS tuvo que "salvaguardar su propia seguridad nacional" luego de que los países europeos tomaran "decisiones miopes" para apaciguar a Hitler.

"Calculando ingenuamente que la guerra no los tocaría, las potencias occidentales jugaron un doble juego. Intentaron dirigir la agresión de Hitler hacia el este. En esas condiciones, la URSS tuvo que salvaguardar su propia seguridad nacional por sí misma", dijo.

La exhibición y las declaraciones de Lavrov generaron airadas protestas en los países que fueron anexados y divididos bajo el pacto.

Sergei Lavrov

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Pie de foto, El ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, acusó a las potencias occidentales de jugar "un doble juego" frente a Hitler.

En un comunicado conjunto, los gobiernos de Estonia, Letonia, Lituania, Polonia y Rumania consideraron este viernes que el tratado "condenó a media Europa a décadas de miseria" y recordaron a las personas que perdieron la vida bajo los influjos del totalitarismo.

"Es por eso que en este día (…) recordamos a todos aquellos cuyas muertes y vidas rotas fueron consecuencia de los crímenes perpetrados bajo la ideología del nazismo y el estalinismo", señala el texto.

Para muchos historiadores, la firma de este tratado abrió las puertas al peor conflicto armado que ha sufrido la especie humana: la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, el Tratado Molotov-Ribbentrop duró poco.

El 22 de junio de 1941 las promesas de respeto y ayuda mutua se fueron a pique cuando una Alemania fortalecida fue a la conquista del país más grande del mundo.

Así, los acuerdos pasaron al olvido mientras Rusia iniciaba su contraofensiva: la defensa de sus frentes ante la temida Operación Barbarroja.

Pero sus efectos quedaron por casi medio siglo: los países bálticos, Polonia, Ucrania y Rumania estarían destinados a caer bajo la égida soviética una vez terminada la guerra. 

 

"El otro Día D": la importante pero olvidada batalla de la Segunda Guerra Mundial que tuvo como protagonistas a soldados africanos ,,, 7.7.26

Soldados de la Operación Dragón

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Pie de foto, Originalmente, la Operación Dragón fue concebida como parte de los desembarcos del Día D.
    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
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  • Tiempo de lectura: 4 min

La Operación Overlord -el famoso Desembarco de Normandía que tuvo lugar en el igualmente célebre Día D- no fue la única gran invasión aliada de Francia durante la Segunda Guerra Mundial.

El 15 de agosto de 1944, dos meses después de uno de los momentos más cruciales del conflicto, tuvo lugar otro despliegue de tropas a gran escala en un esfuerzo por expulsar a las tropas alemanas en el país.

Su nombre en clave era Operación Dragón. Y su aniversario acostumbra a celebrarse en Francia en presencia de mandatarios africanos.

Para la ceremonia de este año, por ejemplo, el presidente francés Emmanuel Macron le dio la bienvenida a sus homólogos de Costa de Marfil y Guinea, Alassane Ouattara y Alpha Condé.

Y es que en 1944 los soldados de sus colonias en África constituían dos tercios del ejército francés, que había sufrido grandes pérdidas durante la invasión alemana de 1940.

"Las unidades (francesas) que desembarcaron en el sur de Francia (en la Operación Dragón) provenían principalmente de países del norte de África", le dice a la BBC el historiador francés Raffael Scheck.

En total, se estima que más de un millón de soldados africanos lucharon junto a los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

Prisioneros alemanes custodiados por un soldado argelino en el sur de Francia.

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Pie de foto, Prisioneros alemanes custodiados por un soldado argelino en el sur de Francia.

Originalmente concebida para ejecutarse al mismo tiempo que los desembarcos del 6 de junio de 1944 en el norte de Francia, la Operación Dragón tuvo que ser cancelada debido a la falta de recursos.





  • Sin embargo, la operación se volvió a hacer necesaria cuando el esfuerzo aliado para hacer retroceder a las tropas alemanas se estancó debido a problemas de suministro.

 

Segundo frente

El objetivo de la Operación Dragón era asegurar los puertos en el Mediterráneo francés, lo que también abriría otro frente de batalla aumentando así la presión sobre los alemanes.

"Las fuerzas francesas participaron en la liberación de las ciudades portuarias de Toulon y Marsella", cuenta Scheck.

"Los Aliados tenían un gran problema con las instalaciones portuarias y aeroportuarias, por lo que era muy importante ponerlas en manos de los aliados lo antes posible y lo más intactas posible", explica.

Tumba de soldados tunecinos fallecidos peleando por Francia en la Segunda Guerra Mundial.

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Pie de foto, En 1944, los soldados africanos sumaban dos tercios del ejército francés.

La operación, sin embargo, dividió la opinión de los militares aliados.

Los británicos estaban en contra de otra invasión en Francia, pues preferían concentrar los esfuerzos en las operaciones aliadas en Italia.

Pero la necesidad de abrir más líneas de suministro en Francia se impuso y el desembarco se realizó.


Rápido final

Según registros militares estadounidenses, en la operación participaron más de 500.000 soldados, de los cuales 230.000 eran franceses.

El ataque fue mucho más rápido que los desembarcos del día D, ya que las fuerzas alemanas se habían debilitado mucho.

Así, mientras que la Operación Overlord duró dos meses y tres semanas, Dragón se completó en un mes.


Para las fuerzas aliadas constituyó un éxito: con más puertos, los Aliados podían mover más suministros y más tropas para la lucha contra el Eje en Europa.

Churchill dirigiéndose a soldados aliados en 1944

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Pie de foto, Winston Churchill se oponía a la Operación Dragón, pues pensaba que los esfuerzos aliados debían concentrarse en Italia.

Para el historiador de guerra británico Antony Beevor, la operación también aceleró el final de la ocupación alemana de Francia.

Sin embargo, sus críticos dicen que los recursos utilizados en la segunda invasión tuvieron un impacto directo en la Guerra Fría que siguió a la Segunda Guerra Mundial.

Su argumento es que esos recursos deberían haberse usado para evitar que la Unión Soviética ganara demasiado terreno en Europa del Este.

"Deuda de sangre"

La correspondencia entre los líderes británicos y estadounidenses demuestra que el primer ministro británico, Winston Churchill, y el comandante supremo de los aliados, el general Dwight Eisenhower, tenían opiniones diferentes sobre la operación.

Pero George Marshall, jefe de gabinete de los dos presidentes de EE.UU. durante la guerra (Franklin D. Roosevelt y Harry Truman) calificó a la Operación Dragón como "una de las cosas más exitosas que hicimos".

Soldados senegaleses siendo condecorados al final de la Segunda Guerra Mundial.

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Pie de foto, Se estima que un millón de soldados africanos lucharon junto a los Aliados.

La contribución de los soldados africanos al esfuerzo bélico, sin embargo, fue en buena medida pasada por alto.

El gobierno provisional francés les dio de baja en masa a finales de 1944.

"Básicamente, decidió blanquear su ejército", explica Raffael Scheck.

"Así que les quitó las armas y los uniformes a los soldados negros y se los dio a los combatientes de la resistencia de la Francia continental".

Según el historiador, la medida"dejó un rastro de resentimiento".

Y las autoridades francesas también aumentaron la controversia a partir de 1959, pues, cuando las colonias se independizaron, las pensiones de sus veteranos se congelaron.

Esa situación no fue corregida hasta 2010.

Y en 2017 el entonces presidente francés, Francois Hollande, reconoció públicamente que su país le debía a los veteranos africanos una "deuda de sangre".

Veteranos tunecinos en una ceremonia en 2016

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Pie de foto, El papel desempeñado por los soldados africanos en el ejército francés durante la Segunda Guerra Mundial permanece en gran parte olvidado

"Cuando piensas en la Liberación de Francia, lo primero que viene a la mente son las imágenes de París siendo liberado de los nazis o del soldado estadounidense en su jeep", dice el periodista francés Audrey Pulvar, quien ha participado en campañas para el reconocimiento del papel jugado por los soldados africanos.

"Nunca piensas en el soldado de las fuerzas coloniales de Francia que liberó Marsella", se queja.

"Pero es hora de que coloquemos a este soldado en la memoria colectiva de Francia", concluye Pulvar.

 

Nagasaki, la "olvidada" ciudad arrasada junto a Hiroshima por una bomba atómica ,,, 7.7.26

Nagasaki

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Pie de foto, El 9 de agosto de 1945 Nagasaki quedó arrasada.
    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación

Nagasaki es hasta la fecha la última ciudad del mundo en haber experimentado un ataque nuclear: ocurrió el 9 de agosto de 1945 durante la Segunda Guerra Mundial y fue liderado por las fuerzas estadounidenses.

Pero, a menudo, esta ciudad es descrita como "la gran olvidada" por ser eclipsada por el bombardeo lanzado sobre Hiroshima solo tres días antes.

El 14 de agosto de 1945, Japón aceptó los términos del Acta de Rendición. Los documentos se firmaron el 2 de septiembre y marcaron oficialmente el final de la guerra.

Foto aérea de la bomba de Nagasaki.

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Pie de foto, La bomba de Nagasaki fue más potente que la lanzada sobre Hiroshima tres días antes.

Lo cierto es que frente al bombardeo de Hiroshima que la mayoría de gente recuerda (visible desde las visitas de los mandatarios hasta la cobertura de los medios de comunicación), Nagasaki ocupa un lugar de segundo nivel en la memoria colectiva de la guerra.

Como señala el autor estadounidense Greg Mitchell, nadie ha escrito un best-seller llamado "Nagasaki" ni ha hecho una película titulada Nagasaki, Mon Amour.

Incluso la histórica visita de Barack Obama a Japón en 2016, cuando se convirtió en el primer presidente estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial en visitar Hiroshima, no incluyó a Nagasaki en el itinerario.

Eso decepcionó a los sobrevivientes y familiares de las 50.000 personas víctimas del ataque atómico de Nagasaki hace 73 años.

Ese balance es menos de la mitad del que estima para Hiroshima, donde la cifra de muertes se calcula en unas 135.000.





Devastación en Hiroshima

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Pie de foto, El bombardeo de Hiroshima está más arraigado en la memoria colectiva.

Sin embargo, la bomba que cayó sobre Nagasaki era más potente.

"Little Boy" (niño pequeño), el nombre clave de la bomba atómica lanzada en Hiroshima, fue construida con uranio y detonó con una potencia de aproximadamente 15 kilotones de TNT.

Por su parte, la bomba "Fat Man" (hombre gordo) que cayó sobre Nagasaki hizo explosión con una energía de aproximadamente 20 kilotones de TNT.

"Fat Man" fue la bomba atómica utilizada en Nagasaki.

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Pie de foto, "Fat Man" fue la bomba atómica utilizada en Nagasaki.

Paradójicamente, esta causó menos destrucción debido principalmente a las características geográficas de cada ciudad.

Mientras que Hiroshima se asienta sobre una gran área plana, Nagasaki está situada entre dos grandes valles. Su topografía, según los informes del ejército estadounidense, "redujo enormemente el área de destrucción".

"Cuando recordamos el nacimiento destructivo de la era nuclear, tendemos a centrarnos en Hiroshima. Ocurrió primero y tiene prioridad en nuestra memoria. También fue más devastador que Nagasaki", escribió el historiador estadounidense Alex Wellerstein en un artículo de 2015 que conmemoraba el 70° aniversario de los bombardeos.

Pero otra razón para explicar el papel más relevante de Hiroshima es que su operación fue bien pensada, planificada y ejecutada desde una perspectiva militar.

Y, definitivamente, eso no puede decirse de la Operación Centerboard II.

Explosión atómica en Hiroshima.

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Pie de foto, El lanzamiento de las bombas atómicas sobre Japón continúa siendo un tema muy polémico.

"La suerte de Kokura"

Nagasaki, que entonces era la cuarta ciudad más grande de Japón, no estaba entre los objetivos iniciales de las operaciones nucleares de Estados Unidos.

En abril de 1945, la ciudad apareció en una primera lista de 17 blancos potenciales pero fue descartada por razones que incluían su difícil topografía para llevar a cabo ataques aéreos (en aquella época apenas se había introducido el radar en la aeronáutica) y también por la proximidad de un campo de prisioneros de guerra aliados.

Las ciudades de Hiroshima y Kokura, por otro lado, tenían áreas clave industriales y urbanas en terrenos relativamente planos.

Como Wellerstein señaló, era "ideal para las intensas ondas de presión de explosión producidas por una bomba atómica".

De hecho, la primera lista de objetivos contemplaba estas dos ciudades, además de Yokohama y Kioto.

Yokohama fue después eliminada porque intensos bombardeos convencionales habían dañado la ciudad hasta el punto de que sería difícil ver en ella los efectos de las armas atómicas, que en ese momento nunca habían sido usadas más allá de en algunas pruebas.

Kioto fue pronto también descartada, por temor a que la destrucción de la capital imperial de Japón dificultaría que Washington se ganara las mentes y los corazones de la población del país.

Destrucción en Nagasaki.

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Pie de foto, Nagasaki no aparecía inicialmente en la lista de objetivos nucleares.

De hecho, la inclusión de Nagasaki en la lista de objetivos parece que fue decidida de manera apresurada: aparece garabateado con pluma en un documento de alto secreto mecanografiado con fecha del 24 de julio de 1945. Incluso entonces aparecía como sustituto de los objetivos oficiales.

Y eso es exactamente lo que sucedió cuando los aviones de guerra involucrados en la Operación Center Board II, que enfrentaban dificultades técnicas, llegaron a Kokura y encontraron la ciudad "cubierta de bruma y humo".

La tripulación tenía órdenes de elegir visualmente sus objetivos donde lograr el máximo alcance explosivo de la bomba.

Y así es como se dirigieron al objetivo secundario: Nagasaki.

Hasta el día de hoy, los japoneses usan la expresión "la suerte de Kokura" para describir el evento.

Hiroshima

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Pie de foto, En Hiroshima, que recibe mayor atención que Nagasaki tras los bombardeos de 1945, más del 60% de sus edificios resultaron completamente destruidos.

¿Fue el bombardeo realmente necesario?

El bombardeo de Hiroshima y Nagasaki es un tema polémico, pero es rara la ocasión en la que "la segunda ciudad" recibe más atención.

El corto período de tiempo que pasó entre ambos ataques no pasó desapercibido.

La versión oficial del gobierno estadounidense y del entonces presidente, Harry Truman, fue que los ataques resultaron cruciales para obligar a Japón a rendirse e incluso para evitar que se perdieran más vidas que en una invasión convencional.

Muchos historiadores, sin embargo, cuestionan esa teoría y señalan que Japón podría estar entonces en el proceso de abandonar las armas.

El sucesor de Truman, el presidente Dwight D. Eisenhower, criticó de hecho ambos ataques en su autobiografía de 1963.

Barack Obama en Hiroshima.

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Pie de foto, En 2016, Barack Obama se convirtió en el primer presidente estadounidense desde la Segunda Guerra Mundial en visitar Hiroshima. Pero Nagasaki no estaba en el itinerario de su gira.

Sin embargo, documentos militares desclasificados de Estados Unidos apuntan a un escenario donde un doble ataque siempre estuvo entre sus planes como una forma de evaluar el potencial poder destructivo de las bombas de uranio y plutonio.

"Incluso si uno acepta que el bombardeo de Hiroshima fue necesario para forzar la rendición de Japón, ¿cuál es la razón de destruir Nagasaki solo tres días después?", reflexiona Brahma Chellaney, profesor de Estudios Estratégicos en el Centro de Investigación de Políticas de Nueva Delhi, India.

"Japón se convirtió en una especie de conejillo de indias cuando Estados Unidos intentó demostrar al mundo que tenía a su alcance un impresionante poder de destrucción".

Telford Taylor, que fue el fiscal jefe en los Juicios de Nuremberg —el conjunto de tribunales militares que procesaron a miembros destacados del régimen nazi entre noviembre de 1945 y octubre de 1946— sugirió en un libro de los años 70 que el bombardeo de Nagasaki constituyó un crimen de guerra.

Sobreviviente de Nagasaki en 1945,

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Pie de foto, "Hibakusha" es la palabra en japonés con la que se reconoce a las víctimas que sobrevivieron a los bombardeos sobre ambas ciudades en 1945. En la imagen, un sobreviviente de Nagasaki.

El bombardeo de Nagasaki fue la segunda y última vez que un arma atómica fue utilizada en un conflicto, pero algunos historiadores aseguran que su uso fue también dirigido indirectamente a Moscú.

El 8 de agosto de 1945, la Unión Soviética declaró la guerra a Japón y la posibilidad de una invasión por parte de Moscú preocupaba a Washington.

"Impresionar a Rusia fue más impresionante que terminar la guerra en Japón", reconoce Mark Selden, un historiador de la Universidad de Cornell, Reino Unido, quien también afirma que el gobierno de Truman estaba bajo presión para justificar los costos astronómicos del Proyecto Manhattan: el programa que construyó las primeras bombas atómicas de Estados Unidos.

Sumiteru Taniguchi con el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, en 2010

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Pie de foto, Sumiteru Taniguchi (a la derecha) fue un famoso "hibakusha" de Nagasaki que viajaba para mostrar fotografías de las horribles heridas que sufrió en el ataque.

Generación "Hibakusha"

"Hibakusha" es la palabra japonesa con la que se reconoce a las víctimas sobrevivientes de los bombardeos de 1945 en ambas ciudades.

Literalmente, significa "personas afectadas por explosiones" y se refiere a las personas que fueron expuestas a la radiación.

En un principio "escondidos" del mundo en medio de las negaciones de Washington de los efectos a largo plazo que tendrían las bombas, los "hibakusha" cuentan desde 1957 con atención médica gratuita proporcionada por el gobierno japonés.


Este derecho fue extendido en 1978 a los extranjeros afectados por las explosiones, principalmente ciudadanos coreanos que realizaban trabajos forzados en Japón.

Alrededor de 650.000 personas han sido reconocidas oficialmente como "hibakushas". Según las últimas estimaciones de marzo de 2018, 154.859 continúan con vida.

Al igual que Hiroshima, Nagasaki se convirtió en una ciudad involucrada en los esfuerzos de paz.

Hiroshima

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Pie de foto, Hiroshima es considerado un símbolo de la lucha por la paz y el desarme nuclear.

Su alcalde, Tomihisa Taue, se enfrentó públicamente al primer ministro japonés, Shinzo Abe, por la negativa del país a iniciar las negociaciones para el Tratado sobre la Prohibición de Armas Nucleares de la ONU, adoptado el año pasado.

"Como el único país en el mundo que ha sufrido bombardeos atómicos durante la guerra, insto al gobierno japonés a que reconsidere la política de confiar en el paraguas nuclear y unirse al tratado de prohibición nuclear lo antes posible", dijo Taue.

Como aliado de Estados Unidos, Japón confía en la capacidad nuclear de Washington para tareas de defensa: el mismo poder que causó tanto dolor y destrucción a su propia gente.

 

Trabajo forzado y esclavas sexuales, las claves de la disputa histórica que mantiene enfrentados a Japón y Corea del Sur ,,,, 080726

Las recientes medidas comerciales de Japón han generado gran malestar en Corea del Sur.

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Pie de foto, Las recientes medidas comerciales de Japón han generado gran malestar en Corea del Sur.
    • Autor, Redacción
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Durante décadas, Japón y Corea del Sur han sido grandes socios comerciales y, al mismo tiempo, los mayores aliados estratégicos de Estados Unidos en Asia oriental.

Pero en los últimos meses, esa relación ha sufrido un vertiginoso deterioro hasta el punto que este viernes se anunció la decisión de Tokio de despojar a Seúl de su estatus de socio comercial preferente.

La medida adoptada por el gobierno del primer ministro Shinzo Abe dificultará el acceso que tienen industrias que son clave para la economía de Corea del Sur, como las del automóvil o la petroquímica, para adquirir más de un millar de productos nipones.

Esta limitación se suma a una restricción previa impuesta a inicios de julio, mediante la cual Tokio puso límites a la exportación de materiales industriales que Seúl necesita para fabricar semiconductores y pantallas de visualización.

Más allá del daño que puedan causar a una relación comercial que en 2017 superó los US$82.000 millones, se teme que estas medidas generen perturbaciones en la cadena de suministro global de productos de alta tecnología, sumando un problema adicional a una economía global que parece perder fuelle.

Shinzo Abe.

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Pie de foto, En Corea del Sur, siguieron con atención los anuncios del gobierno del primer ministro de Japón, Shinzo Abe.

Seúl ha amenazado con hacer que la controversia sea resuelta ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) y ha advertido que dispone de medidas que puede hacer "mucho daño" a la economía de Japón.

Sin embargo, curiosamente, esta disputa no tiene su origen en ninguna diferencia comercial sino en una controversia histórica que durante décadas ha arrojado su sombra sobre la relación entre ambas naciones.

Colonia y esclavitud

En 1910, la península coreana fue anexada por el imperio japonés a través de un polémico tratado que dio inicio a un periodo de dominio nipón que se extendió hasta el final de la II Guerra Mundial.

Pie de foto, En las primeras décadas del siglo XX ya Japón era una potencia industrial.

Se trataba de la culminación de un proceso que se había iniciado en 1905 con la firma de un acuerdo impuesto por la fuerza desde Japón, mediante el cual la península se convertía en su protectorado.

A partir de entonces Tokio impuso en la península un gobierno conformado por un gobernador y por oficiales militares nombrados por el emperador.

Los ciudadanos coreanos quedaron privados de derechos elementales como la libertad de expresión y de asociación, mientras las autoridades coloniales intentaban impulsar su asimilación a través de un sistema educativo que favorecía la enseñanza del japonés y excluía la formación sobre lengua e historia coreana.

La expansión del imperio japonés y el inicio de la Segunda Guerra Mundial tuvieron fuertes consecuencias para la población coreana.

De acuerdo con fuentes surcoreanas, se estima que hasta 7,8 millones de coreanos fueron reclutados como soldados o como trabajadores esclavos desde la etapa previa hasta el final de la guerra.

En octubre de 1945, la llegada de las tropas estadounidenses a Corea del Sur puso fin a más de tres décadas de dominio nipón.

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Pie de foto, En octubre de 1945, la llegada de las tropas estadounidenses a Corea del Sur puso fin a más de tres décadas de dominio nipón.

Muchos fueron enviados a trabajar en minas o en fábricas de municiones a lo largo de Asia, mientras otros tuvieron que combatir en las filas del Ejército nipón.

Las mujeres, sin embargo, tuvieron un destino distinto, incluso peor. Decenas de miles de ellas fueron forzadas a trabajar en prostíbulos creados para satisfacer a los soldados japoneses.

Eran llamadas "mujeres de confort" y se estima que hubo unas 200.000 de ellas, incluyendo coreanas, chinas y filipinas.

De las mujeres surcoreanas que fueron convertidas en esclavas sexuales del Ejército nipón solamente quedan vivas menos de 50.

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Pie de foto, De las mujeres surcoreanas que fueron convertidas en esclavas sexuales del Ejército nipón solamente quedan vivas menos de 50.

No eran prostitutas. Eran esclavas sexuales.

Muchas fueron secuestradas y obligadas a tener relaciones sexuales con los soldados durante años.

La disputa por las reparaciones

Después del final de la II Guerra Mundial, el gobierno de Corea del Sur buscó que Japón pagara algún tipo de compensación por el daño infligido a estos trabajadores.

Así, en el acuerdo para el restablecimiento de relaciones diplomáticas firmado por ambos países en 1965, Tokio aceptó pagar US$300 millones en ayudas y US$200 millones de préstamos para Corea del Sur.

Esos fondos, sin embargo, no fueron a parar a manos de aquellos trabajadores que habían sido esclavizados sino que fueron utilizados por el gobierno militar que entonces regía el país para la construcción de autopistas, fábricas y acueductos.

No sería sino hasta finales de la década de 1980, después de que Corea del Sur logró democratizarse, cuando muchos de los que habían sido sometidos a trabajos forzados acudieron a la justicia para buscar ser resarcidos.

Una sentencia contra Nippon Steel & Sumitomo Metal abrió el camino para otras decisiones adversas a las empresas japonesas.

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Pie de foto, Una sentencia contra Nippon Steel & Sumitomo Metal abrió el camino para otras decisiones adversas a las empresas japonesas.

Aquellas primeras demandas fueron introducidas ante juzgados de Japón, que terminaron desechándolas con el argumento de que las compensaciones ya habían sido pagadas tras el acuerdo de 1965.

Allí se señala textualmente que todos los reclamos relacionados con la era colonial se consideran "resueltos de forma completa y definitiva".

Ante el rechazo de las cortes japonesas, a partir del año 2000 las demandas comenzaron a ser presentadas ante tribunales en Corea del Sur.

Allí los juicios tampoco prosperaron inicialmente. Sin embargo, en 2004 un tribunal ordenó al ministerio de Exteriores de Corea del Sur a hacer públicos los documentos relacionados con el acuerdo de 1965.

Posteriormente, esto llevó a la creación de una comisión nacional que estudio el tema, la cual concluyó que el tratado no incluía las compensaciones por los "actos ilegales en contra de la humanidad".

Además señalaba que gran parte de los US$300 millones que había pagado Japón debieron haber sido entregados a las víctimas del trabajo esclavo.

Como consecuencia de todo este proceso, el gobierno de Corea del Sur terminó distribuyendo después unos US$547 millones entre unas 72.600 personas.

Gigantes industriales como Nissan están incluidos en las demandas que revisa la justicia surcoreana.

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Pie de foto, Gigantes industriales como Nissan están incluidos en las demandas que revisa la justicia surcoreana.

Pese a todo, hubo muchas víctimas que no recibieron nada.

Las cosas dieron un giro en 2012, cuando la Corte Suprema dictaminó que quienes fueron sometidos a trabajo forzado tenían derecho a demandar a las empresas japonesas y ordenó a los tribunales inferiores revisar decisiones anteriores a la luz de ese fallo.

Esa sentencia encendió las alarmas en el propio gobierno surcoreano y llevó al ministerio de Exteriores a emitir una opinión en la que advertía al máximo tribunal acerca de una "catástrofe irreversible", en caso de que se autorizara la incautación de bienes pertenecientes a las empresas japonesas.

El Ejecutivo surcoreano temía ser considerado como un país que desconoce los acuerdos internacionales y que rompe sus promesas.

Muchos años pasaron antes de que la Corte Suprema volviera a decidir sobre este tema hasta que finalmente, en octubre de 2018, emitió un fallo a favor de Lee Chun-shik, un nonagenario surcoreano que en su adolescencia fue llevado a Japón para trabajar como esclavo en la fabricación de acero.

Esa empresa para la que trabajó se llama Nippon Steel & Sumitomo Metal y es en la actualidad la mayor fabricante de acero de Japón, con propiedades en muchas partes del mundo, incluyendo una participación valorada en unos US$9,6 millones en NPR, una acería en Corea del Sur.

Moon Jae-in

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Pie de foto, El gabinete del presidente surcoreano, Moon Jae-in, se reunió de emergencia este viernes tras el anuncio de las medidas tomadas por Japón.

Aunque aquella decisión de la Corte Suprema solamente ordenaba el pago de US$89.000 para Lee y para las familias de otros tres demandantes, el fallo abrió la puerta a otras decisiones similares.

En noviembre del año pasado, hubo dos sentencias similares en contra de Mitsubishi Heavy Industries, mientras que hay una decena de casos que se ventilan en tribunales inferiores en contra de unas 70 empresas japonesas, entre las cuales hay verdaderos gigantes mundiales como Nissan, Toshiba o Panasonic.

Así las cosas, las demandas de los surcoreanos que fueron esclavizados van dirigidas en contra de los grandes de la industria japonesa.

Una probable explicación de por qué, más allá del costo económico de estas compensaciones, esta disputa entre Japón y Corea del Sur tiene muchos componentes de historia y de orgullo nacional.

 

 

 

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